ÍO

ÍO representa simbólicamente a la naturaleza íntima del Ser Humano eternamente dividido, conflictuado y polarizado, psicológica, física, genérica, genética y espiritualmente -como sea que cada quien interprete este concepto-, pero también dibuja la imagen de un eterno YO, inmaculado, mudo, desvinculado de la vida, de la muerte y de sí mismo, trascendiendo el tiempo y el espacio, solo... siendo.